Con denominación de origen: 56 hits para marcar en el mapa

 

mundo_grandeLa música dedicada a lugares o regiones ha sido siempre muy lucrativa pero, por lo general, un mal negocio si lo medimos en parámetros artísticos. Ahí están esos grandes ejemplos que son los himnos nacionales y su increíble capacidad para abochornar a todo un país (tal vez a ti no te abochorne, pero es que tal vez este no sea tu blog). Y eso que a éstos tan solo les encuentro dos defectos, la música y la letra, no consigo detectar mayor problema. Por suerte, en España tan solo tenemos el problema de la música, lo que hace que por defecto tengamos el mejor himno nacional del mundo, por encima de Japón, que tiene 4 estrofas. En otros casos también ocurre que temas insípidos se conviertan en canciones eternas e icónicas sin mérito alguno gracias a la política de promoción del territorio del Ayuntamiento o Gobierno de turno, y así encontramos casos como el de David Bustamante, quien llegó a ser la viva imagen de la campaña de turismo de Cantabria. En cuanto al indie, también tiene su repertorio, ¿Os acordáis de I’m From Barcelona? Creo que la implacable, compulsiva y repetitiva reproducción de esa melodía me perforó la mitad del cerebro. Sea como sea, de lo que este artículo está en contra es, por un lado, de la utilización del lugar como fin autoimpuesto para la creación, no como medio para llegar a ella, y por otro, de los injustos mecanismos de promoción que ven en los regionalismos máquinas de hacer dinero. Todo sea por los derechos de autor. Por supuesto hay excepciones, siempre las hay, pero ha llegado el momento de cortar por lo sano y revisar el concepto de canción-lugar. La revisión, por supuesto, debe ser multinivel, dándonos hits reivindicables por los siglos de los siglos.

 the-times-manchester-creation-sMultinivel es el caso de algunos temas espectaculares que abrazan el himno regional-local desde una perspectiva histórica, logrando centrar la atención en algunos lugares del mundo rindiendo tributo a hechos del pasado o ejerciendo de testimonios de sus respectivos presentes de una forma audaz y aunando calidad, coordenadas definidas y pertinencia. Ahí está “Manchester” de The Times para el que la banda dejó a un lado cualquier seña de identidad pasándose al sonido Madchester. The Times fueron New Order por unos minutos, pero en realidad lo fueron para siempre, otorgándose a sí mismos la figura de narradores oficiales de un momento único en la historia que incluso contenía referencias explícitas a Tony Wilson, Happy Mondays, 808 State o The Smiths. No existe una canción (bandas góticas aparte) más épica que ésta.

Y de la narración apasionada al himno crítico que hicieron The Clash 6 años antes con This Is England. ¿Y qué era Inglaterra? Siendo muy reduccionistas Inglaterra era Margaret Tatcher y una altísima tasa de paro sin precedentes del 11%, por la que nosotros nos daríamos con un canto en los dientes, dicho sea de paso. Inglaterra era desempleo, pero también era un cúmulo de movimientos de la ultraderecha, racismo, corrupción y violencia en las calles. Sobre este último punto podemos establecer conexiones con “Manchester” si partimos de la teoría de Simon Reynolds, quien decía que con la llegada del extasis se terminó la violencia en el Reino Unido. Y es que de “This Is England” a “Manchester” lo que pasó se llamaba éxtasis. De la depresión a la euforia prácticamente con la misma velocidad que la droga tarda en hacer efecto. Finalmente el país salío adelante, y lo hizo colocado. ¿Dónde queda la música? La evolución de las drogas y la de la música se fueron adaptando la una a la otra de forma más o menos natural, de manera que la economía de la nación despertó con el bombo del Acid House. Pero no fue un cambio brusco, “This Is England” ya llevaba una buena dosis de sintetizadores, y las raspas de punk de la canción deben entenderse a estas alturas (1985) principalmente como un homenaje a sí mismos.

Pero también había bandas británicas que miraban más allá de las islas, como The Cure o Joy Division. The Cure pusieron la vista en Egipto para recuperar ese sábado negro de 1952 en El Cairo en el que esa multitud pacífica dejó el pacifismo a un lado para arremeter contra  las tiendas de los distritos adinerados (léase con mayor tendencia a lo extranjero) de la ciudad, en una línea parecida a la de otra canción de la lista que viene del otro lado del Atlántico, ese “Chicago” de Graham Nash. “Fire In Cairo”, incluida en el álbum de debut de The Cure en 1979, era un buen ejemplo de post-punk primerizo, aquél en el que post punk era sinónimo de dar un nuevo trato a la música y a las letras pero sin estar tan asociado a la experimentación, terrenos que por entonces ya habían explorado bandas como Suicide, Talking Heads, Pere Ubu o Public Image. En cualquier caso, el clásico de The Cure servirá para que mucha gente recuerde lo ocurrido aquel 26 de enero fatídico y las injustas represalias del día posterior. Venga listos, ¿cuántos lo recordábais? De nuevo gracias, The Cure.

joy-divisionJoy Division, en cambio, se centraron en Varsovia y en la segunda guerra mundial. Con algunas sospechas por parte de algunos círculos de su supuesta ideología nazi (básicamente por el nombre del grupo), no se les ocurrió nada mejor que dedicar una de sus primeras canciones a Rudolf Hess, un miembro del partido nazi muy cercano a Hitler. Varsovia se erige aquí como el escenario de encantamiento, desencantamiento y prisión que fue la vida de Hess, y el número que se repite es su número de preso. La canción no ayudó a disipar las dudas, así que estaba claro que tarde o temprano se cambiarian el nombre por otro menos sospechoso y sin ninguna doble lectura como New Order (ironía). Quienes sí dan ejemplo de cómo tratar una dictadura sin ambigüedad son Calexico, llevándonos hasta Valparaiso (Chile) para rendir homenaje a los jóvenes que desaparecieron durante la dictadura de Pinochet en uno de sus mejores álbumes, “Carried To Dust” en el que recogen sus influencias a ambos lados de la frontera en dos fronteras distintas.

Por supuesto ponernos dramáticos no es la clave, de hecho no es ni siquiera necesario ya que nos perderíamos joyas en tono humorístico como “Istanbul (Not Constantinopla)” de They Might Be Giants, un repaso histórico de primero de EGB, repite conmigo “Istanbul era Constantinopla y el cambio se debe a cosas de los turcos” y hazlo rozando la teatralidad de unas marionetas de fiesta mayor, lo mejor para aprender es no tomárselo en serio. En parámetros similares (y cercanos) se movieron The B-52’s con su “Mesopotamia”, hablando de tierras pasadas para hacer referencia al futuro con su “Mesopotamia, that’s where I wanna go” o “I’ll meet you by the third pyramid”. Si existe el retrofuturismo, esto debe ser Avant-Past. También hay humor en la aparentemente revanchista “La nueva reconquista de Graná” de Jota y su Grupo de Expertos Solynieve, conscientes de que la guerra santa será con The Velvet Underground de fondo o no será. Y es que cada parte de la historia y de la geografía tiene su propia banda sonora, por eso Rusia suena a revolución industrial y a technopop de fábrica en “Moscú está helado” y Barcelona revive su pasado como ciudad condal en clave de post-punk sarcástico, porque durante años quisieron que Barcelona sonara a Macaco (creo que esa idea llegó a su máximo esplendor y a su fin en el mismo momento: Con el Fòrum de les cultures) y eso no lo podíamos permitir. De todas formas, nuestros problemas actuales poco tienen que ver con Macaco y eso lo saben Senior i el Cor Brutal, quienes lograron publicar un disco reivindicativo contra la corrupción y, más importante, que sonara bien. Bien no, impecable. La banda lo dijo, “queremos sonar a Centro-matic” y a Centro-matic sonaron. “El poder del voler” es un disco para enmarcar que toma el relevo espiritual de lo que pretendía hacer Nacho Vegas con “Resituación”. La corrupción es un tema demasiado serio como para sacar un mal disco, y en este marco se sitúa “El Cel de les Illes Caimán”, una hostia en toda regla que incluye frases tan afiladas como “¿A que las cosas parecen más fuertes cuando no eres tú quien las hace?”. Y es que las Islas Caimán son perfectas para hablar de nuestros problemas.

gil-scott-heronMuchos otros ya han demostrado antes como un buen disco tiene la capacidad de impedir que una injusticia no quede en el olvido. Por ejemplo Ry Cooder y su álbum “Chavez Ravine”, si no puedes dejar de escucharlo no puedes olvidar lo que pasó en este barrio de Los Ángeles. De la misma forma, algunos hits han traído consigo movilizaciones sociales, como es el caso de “Johannesburg” de Gil Scott-Heron que además de situar la ciudad sudafricana en ese mapamundi que los estadounidenses sueler ignorar -entre otras cosas por la cantidad de polvo acumulada- logró también concienciar a la sociedad estadounidense del problema del apartheid en Sudáfrica y a su vez convertirse en un himno de la resistencia. Y de la resistencia al pacifismo, de Sudáfrica a un Vietnam en plena guerra, que tuvo en uno de sus detractores a Jimmy Cliff, cuyo “Vietnam” ha quedado ya como icono y ejemplo de la canción-lugar como espacio de reivindicación social.

beginning-of-the-end¿Y qué hay de la reivindicación cultural? Hay dos ejemplos enormes que plasman el carácter de dos poblaciones y de su música, ambas en las Antillas, y ambas son funkys. Por supuesto que está “Funky Kingston” de Toots & The Maytals, con el que la mítica banda expresa cuál es su secreto para ser uno de los grupos bandera del reggae: el funk. Basta escuchar “Funky Kingston” o “54-46 Was My Number” para poner en entredicho unas raíces que parecen ser sacadas del blues en una proporción más alta que no del mento. Debo añadir que “Funky Kingston” tiene una capacidad como pocas de no envejecer a mis oídos, preparados para disfrutar de cuantas reproducciones sean necesarias, no importa cuantas veces haya sonado. La versión más caribeña del Funk de las Antillas es la de otra ciudad, Nassau (Bahamas). “Funky Nassau” de The Beginning of the End es puro Groove, sobre todo en su versión extendida de 5 minutos, un tema que transpira orgullo y sudor bahameño, igual que “Independent Bahamas” de Biosis Now, con algo más de inclinación a lo afro que a lo caribeño pero de idéntico resultado.

Pero si de esta lista destaca una canción por su carácter descriptivo de una población, ese es “Birmingham” de Randy Newman. De hecho, todo el álbum “Good Old Boys” pretende reivindicar a la buena gente del sur de los Estados Unidos a través de una ironía cortante (el álbum comienza con el tema “Rednecks”, ¿lo pillas?). Evidentemente hablamos de Birmingham, Alabama, por si existía alguna duda.

Donde sí existen dudas es en la ubicación de Petrovar. El genial dúo de folk canadiense Ian & Sylvia cantaba así, en tono juglaresco y a una velocidad por encima de lo habitual, sobre el orgullo de Petrovar, una chica de una belleza tal que ningún hombre vivo podía mirarla a los ojos sin quedarse paralizado. No hay fotos, lo siento. La cuestión es encontrarla, aun en caso de seguir con vida algo debe conservar. Pues ni así, primero deberemos encontrar Petrovar, cosa que requiere investigación y trabajo de campo. El primer obstáculo lo encontramos en el título, se trata de una canción tradicional que por lo visto debe haber sufrido cambios con los años y las adaptaciones. El tema original es una canción tradicional irlandesa cuya autoría se suele atribuir al cantautor irlandés Percy French, importante figura de la música popular irlandesa entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, pero cosa que tampoco es cierta. Pero en el tema original, ese pueblo inventado o renombrado ya tenía otro nombre, el de Petrovare, y aunque nadie sabe todavía donde está, algunos lo sitúan en el Condado de Leitrim, en Irlanda.

Otros lugares dejan más pistas, como el legendario El Dorado, cuna de antiguos rituales en los que el oro tenía un papel importante y que se intuye al norte de Ecuador. Para hablar de ello, Neil Young pensó en Pixies y en su amor por Andalucia y de ahí resultó este himno de guitarras distorsionadas y acordes de guitarra española que rezuma intensidad. Y por si fuera poco, otros reinventan poblaciones, como Pink Floyd, de los que no sabemos si les gustaba San Tropez pero dibujaron el San Tropez que les gustaba. Y es que al final, de lo que se trata es de encontrar esos lugares que a cada uno le inspiran. A Sufjan Stevens le flipa su tierra por ejemplo, tanto que le dedicó un álbum entero al estado de Illinois. No solo eso sino que la experiencia fue tan fructífera para todos (aun estamos boquiabiertos con ese disco, reconocedlo) que se comprometió a publicar un disco por cada estado. Sigue debiéndonos 49, pero se lo perdonamos y ya nos montamos nosotros el resto de la película. Vamos a ello, para California sobran los pretendientes de los que aquí nos quedamos con Luna y, por supuestísimo, con The Beach Boys y del amplio abanico de formas de acercarse a San Francisco nos quedamos con Foxygen, aunque el Soul Francisco de Tony Joe White hubiera sido también muy acertado. Tenemos Ohio controlado, gracias The National. Maryland está también en el saco vía los siempre imprecindibles The Fleshtones y su imponente “The Girl From Baltimore”. De Dakota se encargan The Magnetic Fields, a Florida llegamos como consecuencia de la preciosa (la canción, la ciudad me la suda) “Sarasota”, Minnesota viene a cargo de Bon Iver, quien también se había presentado con Perth y Calgary, alguna le colaba, y a Nashville (Tennessee) se llega en casiotone para visitar esa répicla del Partenón de Atenas. Es lo que tiene la lucha de clases, que la música estadounidense abarca mucho, pero para compensar hay argumentos, en mayor medida a cargo de –ejem- americanos e ingleses, pero permiten el viaje soñado a Buenos Aires, Rio de Janeiro, Calcutta, Borneo, Bangkok, Tokyo, Singapur, Andalucia, Nantes, Londres, Bristol, Marruecos, Nairobi, Cuba, Lusaka (Zambia) y Papua Nueva Guinea. Pero aun quedan algunos, además de los ya citados, que resisten a lo anglosajón con su presencia como son el angoleño Waldemar Bastos, Chancha Via Circuito, Tocotronic, Zombies, Joan Manuel Serrat, El Niño Gusano y Ovidi Montllor. Sea como sea, esta lista es la alternativa a la construcción de pabellones y palacios de congresos que quedarán inutilizados en tantos municipios, la puesta en duda de tantos mercados medievales, el eterno interrogante de ¿para qué montar un festival de música destinado al fracaso si con una canción valía para situarme en el mapa? Con esto valía, porque esto sí es promoción del territorio.

Esta es la lista completa, enlazo aquellas que no aparecen en nuestro querido Spotify:

  1. Luna “California (All The Way”
  2. The National “Bloodbuzz Ohio”
  3. War On Drugs “Buenos Aires Beach”
  4. The Times “Manchester”
  5. The Clash “This Is England”
  6. The Names “Calcutta”
  7. The Fleshtones “The Girl From Baltimore”
  8. Toots & The Maytals “Funky Kingston”
  9. The B-52’s “Mesopotamia”
  10. They Might Be Giants “Istanbul (Not Constantiple)”
  11. Firewater “Borneo”
  12. The Magnetic Fields “Reno Dakota”
  13. The Beach Boys “California”
  14. Biosis Now “Independent Bahamas”
  15. The End of The Beginning “Funky Nassau”
  16. Gil Scott-Heron “Johannesburg”
  17. Waldemar Bastos “Querida Angola”
  18. JJ Cale “Rio”
  19. Beat Happening “Indian Summer”
  20. Ian & Sylvia “Pride of Petrovar”
  21. Graham Nash “Chicago”
  22. Jimmy Cliff “Vietnam”
  23. Calexico “House of Valparaíso”
  24. Neil Young “El Dorado”
  25. The New Mendicants “Sarasota”
  26. Pink Floyd “San Tropez”
  27. Foxygen “San Francisco”
  28. Sufjan Stevens “Chicago”
  29. Herman Dune “Bristol”
  30. Alex Chilton “Bangkok”
  31. Joy Division “Warsaw”
  32. The Cure “Fire In Cairo”
  33. Sonic Youth “Tokyo Eye”
  34. Tom Waits “Singapore”
  35. Randy Newman “Birmingham”
  36. Pink Martini “Andalucia”
  37. Pet Shop Boys “London”
  38. Beirut “Nantes”
  39. Vic Chesnutt “Zippy Morocco”
  40. Casiotone For The Painfully Alone “Nashville Parthenon”
  41. Bon Iver “Minnesota, WI”
  42. Ellis Island Sound “Nairobi / Koln”
  43. John Wizards “Lusaka By Night”
  44. Chancha Via Circuito “Sueño en Paraguay”
  45. The Future Sound of London “Papua Nueva Guinea”
  46. Groove Armada “Chicago”
  47. Mala “Cuba Electronic”
  48. Tocotronic Vs Console “Freiburg V3.0”
  49. Esplendor Geométrico “Moscú está helado”
  50. Zombies “Contacto en Zúrich”
  51. Grupo de expertos solynieve “La nueva reconquista de Graná”
  52. Senior i el cor brutal “El cel de les illes Caimán”
  53. Joan Manuel Serrat “Qué bonito es Badalona”
  54. El Niño Gusano “Yugoslavija Me Gusta Más”
  55. Ovidi Montllor “El meu poble Alcoi”
  56. Tarántula “Condes de Barcelona”
Anuncios

Acerca de Bailar de arquitectura

Licenciado en sociología y postgrado en Técnico de Integración laboral. Profesional con amplia experiencia en el ámbito de la comunicación, tanto en la relación con medios de comunicación como en el uso de las nuevas tecnologías. Experto en creación de estrategias integrales de comunicación. También con experiencia desde los medios de comunicación, dirigiendo y presentando 150 programas de radio (25 de ámbito nacional y 125 de ámbito autonómico). Experto en gestión de proyectos. Especialmente en tres ámbitos: proyectos sociales, emprendedores y startups y cultura. Análisis e investigación. Responsable y/o creador de diversos estudios en el ámbito social y en el sector de las nuevas tecnologías. Community Manager. Responsable de la gestión de diversas comunidades virtuales, y la dinamización de un gran número de acciones como concursos, sorteos, recogida de ideas, etc. entre ellas destaca un caso de éxito en las redes sociales como los premios Responshabilízate.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s